viernes, 23 de octubre de 2009

LA NARRATIVA TRADICONAL

NARRADOR:
Omnisciente. Pintor fiel de la realidad que lo circunda.
LECTOR:
Observador pasivo de los sucesos narrados. Simple receptor, no tiene libertad para franquear los limites precisos que le presenta el narrador.
TRAMA:
Se narra un acontecimiento en el que, introducción, nudo y desenlace se hallan claramente definidos. El lector participa de los efectos y de las causas. El orden de los capítulos, en el caso de la novela, conforma una estructura lineal. Interesa el que de la narración.
PERSONAJES:
Sabemos todo acerca de El: su nombre, apellido, ascendencia, costumbres, trabajo, relaciones. Lo conocemos moral y físicamente. Actúa impulsado por el narrador. Es descripto de afuera hacia adentro. Es opaco. Le dan vida y la carga sobres sus espaldas, pero no le pesa, porque en realidad no la vive, se la hacen vivir.
TIEMPO:
Es cronológico. Se precisan las horas, los días, las semanas, los meses, los años, la continuidad de las estaciones. Hay un tiempo cronológico físico y otro biológico.
ESPACIO:
El narrador crea el espacio antes de elaborar la trama, las descripciones son minuciosas, nada queda por conocerse. Predomina el espacio abierto.
PRINCIPIO:
El narrador motiva el tema que va a desarrollar. Prepara y ordena desde las primeras palabras los hilos de su enjundiosa trama.
FINAL:
Cerrado. Queda todo dicho. No podemos agregar nada. Es una obra hecha.

1 comentario:

María Cristina Balbo dijo...

qué bueno María Cristina!
Linda cartelera para nuestra profesión. Es interesante aprovechar las herramientas que nos ofrecen las TICs para llegar a más usuarios.
Te mando un cariño y a seguir en este camino de aprender!
Cristina Balbo